Pasa por aquí tanto tiempo que cuesta creer que pasa. Y que no hay tal que todo no sean sino azares de una fantasía disuelta en días, en meses, en años e hinchéndose y desinflándose como un pecho que respira.
No sé si fue al adquirir la Obra completa de O'Henry cuando advertí lo dis-tinto que resultaba estimar a un autor en volúmenes separados que en tomos homogéneos donde éstos se comprimieran como una sola arcilla insepara-ble. La distancia que iba de un relato de juventud a otro de madurez parecía diluirse y los dos se amalgamaban en una única materia muy esponjosa que los confundía y unificaba. Nunca como entonces comprobé la unidad esen-cial de cada espíritu, cuya atomización en miríadas de criaturas pululantes es sólo ilusión del perenne movimiento. |